Presentación

Dos llaves abren el Circuito de Medianoche: la Espina del Árbol Rey y el Oro Primigenio. Cuando la crónica de los Condenados llegó a las cavernas bajo Ardis_Vala, las dos estaban en poder de los priscianos, y eran lo único que a Lady_Deino le faltaba para su guerra. La primera en nombrarlas fue la naga lunar de la encrucijada, que también quería abrir el Circuito y no podía; Deino lo dijo después sin adornos: ella tampoco confiaba en Nerub_Null, pero ninguna facción iba a vencer sola al monopolio solar del Papa. Así se armó el plan combinado en que las llaves eran el tercer movimiento: la legión y los magos distraen, un comando introduce el huevo en el Pozo de Luz, las dos llaves abren el circuito, y una plataforma permite huir por la brecha.

Todo se cumplió, menos la fuga de quienes debían fugarse. Cuando el huevo detonó y el Pozo de Luz reventó, la Espina del Árbol Rey y el Oro Primigenio abrieron el mecanismo: donde estaba el cerrojo apareció una vía planar, una proyección hacia una ciudad helada o un mundo extraño. La plataforma existía; la pregunta de cómo escaparían los Condenados ya no tenía destinatario, porque estaban todos muertos. Por la brecha que las llaves abrieron se fugó Belial — el que había cableado la coalición entera, Dieter incluido, para que ese cerrojo se abriera desde adentro.

Hay un hilo que el archivo tiende y no corta. Espina y oro son, exactamente, los materiales de la Llave Dual de Oro y Espina que el archivo conoce en otro asiento. ¿Es la Llave Dual una de estas dos, con otro nombre y otra vida? ¿Es una tercera llave de la misma forja? ¿O es la memoria doctrinal de la pareja —dos llaves recordadas como una, fundidas en un solo emblema por los que ya no sabían que habían sido dos—? El archivo expone las tres lecturas y no cierra ninguna: solo deja constancia de que la materia coincide, y que en este legado la materia nunca coincide por accidente. Tampoco cierra el nombre: si el “Árbol Rey” cuya espina abre la medianoche es el mismo árbol de armas que dio el huevo, o el rey del bosque que otro guardián insinuaba, el archivo no lo prueba.

Lo que sí pesa, y pesa sobre SOGOL, es esto: el Circuito de Medianoche quedó abierto una vez, y quien salió por él fue un señor del Infierno. Desde la noche en que las dos llaves giraron, el nexo tiene una puerta trasera al Infierno — la que Belial usó para salir, y que nadie ha visto cerrarse. El archivo lo anota con la voz baja de las malas noticias: las llaves ya giraron una vez; nada en el registro dice que no puedan girar de nuevo, ni desde qué lado. Los primeros en averiguarlo serán, quizá, los condenados, que descienden ahora por el lado de la deuda.

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