«Es brutal. Es una reina de hielo, algunos dicen.»

Presentación

De Calíope el archivo sabe lo que saben los mushers de una caravana alrededor del fuego, en la segunda noche de ruta, cuando el coraje se sirve líquido: que la presentaban como la reina de Bythamar Betheril, la nación vecina de Caloria, la del sur; que disputa la corona del gran rey Burkestein; que es brutal; y que algunos dicen que es una reina de hielo. Ese algunos dicen es la única fisura por donde se ve algo: así entendían entonces los viajeros la alianza de una nación humana con los señoríos del frío. La naturaleza de la reina y los límites de su dominio no quedaban demostrados por aquella versión.

Un augurio, pedido en la nieve antes de que la compañía se separara del convoy, dio lo que ni los mushers ni los generales tenían: el motivo. «El ardor del amor ha traído el frío a Caloria.» La compañía lo leyó de un solo modo: hay una mujer despechada en el origen de esta guerra. Que sea Calíope, la reina que se enfrió, es la hipótesis que se impone sola; que algún campeón del calor haya amado a una princesa del frío y traicionado, o que sea la reina la traicionada, el archivo no lo sabe. Sabe que se habla de una figura que acompaña a la Dama, y no dice qué Dama.

La segunda mitad del oráculo es una orden: «Divide y triunfarás.» La alianza entre la reina del sur y el frío del norte es una costura, y las costuras se descosen. Quien encuentre dónde está el hilo del amor, o del despecho, tiene en la mano la guerra entera.

La reina de hielo, dicho sin «algunos dicen»

La jornada quinta le quitó la duda al adjetivo. En el recuento de reinos que la compañía hizo antes de bajar a los Salones, Calíope aparece como la reina del reino de hielo a secas, cabeza de uno de los dos reinos encantados del país —el otro es Aurora Polaris, el de los elfos—, y la generala como su nueva señora de la guerra. Cómo se articula ese reino de hielo con Bythamar, la nación humana del sur que lleva su nombre en las atalayas, sigue siendo la costura que nadie explica: un reino con dos caras, o dos reinos con una reina. Divide y triunfarás empieza por saber cuántos son.

El palacio señalado y la audiencia pendiente

En Karlstorf, Burkestein la situó en un palacio de hielo de Aurora Polaris, dentro del bosque de agujas. Le atribuyó la alianza con las fuerzas del frío y el envío de Ajani como generala. Es la explicación de un rey enemigo; los relatos anteriores diferenciaban Aurora Polaris del reino de Calíope y esa diferencia no se borra en silencio.

Dandy llegó a creer, por lo dicho por su pariente, que ella conocía el nombre verdadero de Ajani. Busca averiguarlo para romper la servidumbre de su familiar. Otros compañeros desean negociar la paz o expulsar a los poderes foráneos sin suponer que la liberación dará por sí sola un buen resultado.

El umbral de Aries cedió tras la derrota de siete guardianes. La compañía todavía no llegó ante Calíope. No consta su respuesta a una propuesta de paz ni se identifica aquí a la reina con otra figura del archivo.

Vínculos

Apariciones

  • Gesta viva de Sogol, jornada cuarta — nombrada alrededor del fuego del convoy; señalada por el augurio.
  • Jornada quinta — nombrada como reina del reino de hielo en el recuento de reinos.

Casas del ciclo · ♒ ❄ Una reina de la que sólo se conocen dos adjetivos —brutal, de hielo— y un motivo que no es suyo sino del oráculo: el ardor del amor. El archivo no la vio. La escuchó nombrar entre risas nerviosas y perros inquietos, y después la oyó otra vez en boca de un conjuro. Dos veces es una pista; la tercera será ella. — glosa del Decadiano.