
Presentación
En 1887, en las afueras de Madrid, un carromato blindado con seis caballos negros llevaba a un hombre a fusilar. Cinco anarquistas esperaban parapetados en la encrucijada, y una chica húngara pálida y tranquila se adelantó hacia la escolta empujando una bicicleta pinchada. Fingía. Mientras pedía ayuda tejía runas de bruja en el aire. El Mr. Wolf de patillas de aquel año olió la trampa antes de que se cerrara y dio la orden en dos palabras: «Shoot her.»
El balazo no la mató: la volvió resentida y maldita. Al año siguiente se hizo guardiana de Tauro. Y por ese balazo —por esa mujer echada a perder por una orden de tres sílabas— la puerta de Tauro quedó del lado equivocado durante un siglo. Los compañeros del Mundo Nuevo lo descubrieron cuando ya necesitaban a esa guardiana para frenar un tren, y descubrieron algo peor: los cinco emboscadores de aquella encrucijada eran ellos mismos, sus existencias del pasado. «Nosotros somos los Sparrows.» El error que ahora los ahorcaba lo habían cometido con sus propias manos, un siglo antes. La Tana del Lupo se rió al decirlo: el Ouroboros, la boca llegó a la cola.
Volvieron. Cruzaron el portal de 1887 y jugaron la escena exacta del recuerdo, esta vez del otro lado: cuando el Wolf de patillas ordenó el disparo, uno de ellos levantó un iglú de piedra sobre la mujer y el pequeño que la acompañaba, y llovieron flechas, cuchillos de obsidiana y piedrazos de honda «como David». Wolf cayó malherido pero no lo mataron. Erzsébet no recibió el tiro. Al anarquista rescatado lo mandaron a esconderse en la granja de sus abuelos; a sus propios yoes del pasado les dejaron una consigna: vayan a América, serán los faros de la revolución más allá del mar, anarquía es amor. El notario pelirrojo de la guitarra se quedó mirando a Erzsébet, enamorado. El suelo donde pelearon tenía un círculo mágico grabado: viejo territorio de aquelarres de brujas de Zaragoza.
El plan pedía más. Pedía quedarse hasta 1888, para que se hiciera guardiana sin resentimiento, y hasta el año de su muerte, para impedirla. La ventana del eclipse los arrancó antes. Erzsébet quedó salva del balazo en una línea nueva y el archivo no sabe qué hizo con esa línea. Del final de su vida sólo conserva fechas que no se ponen de acuerdo: 1891, 1900, 1901 [poco claro], y una palabra suelta: Bulgaria.
¿Es la misma que Erzebeth? El archivo tiene dos entradas y una sola sospecha. La otra Erzebeth es húngara, anarquista, joven, bruja, de la gesta de 1888 en las Plataformas Ucrónicas: la del pelo prensil, el escorpión familiar y la escopeta que mató al cura; la que fue fusilada y volvió por duplicado; la que —así lo dice su propia ficha— «después de la fase fundacional se convierte en guardiana de la Plataforma de Tauro y se retira del juego activo». Cada rasgo empalma: la nacionalidad, el oficio, el año, la bicicleta con que llega al cruce, la guardianía de Tauro. Contra la identificación pesa una sola cosa, y no es poco: el archivo del Mundo Nuevo nombra como guardiana de Tauro a Mary Ann Jean, y la llama discípula de Erzsébet/Herczeg — maestra y discípula, dos mujeres, no una. Y agrega que la maestra murió con los demás guardianes en la hecatombe de Venecia, hacia 1900. Este archivo no lo dirime: deja las dos fichas abiertas y la costura a la vista. Si son una sola, el balazo de Mr. Wolf en Madrid es la herida de la que nace todo el resto de esa vida — la escopeta, el cura, los nueve fusiles, el doble, la casilla del zodíaco. Si son dos, entonces el linaje de las brujas húngaras es más largo de lo que nadie contó.
Ver también
- Erzebeth — la anarquista húngara de la gesta ucrónica de 1888; ¿la misma figura, un siglo antes de su casilla?
- El incidente de Erzebeth y el cura — el escopetazo en la frontera; la misma cólera de siglos que el balazo de Madrid encendería
- Petro Wulf — el que ordenó «Shoot her»; había ido al pasado con el corazón de plomo, y por eso era dañable
- Plataforma de Tauro — la casilla que ella ocupa desde 1888
- Plataformas zodiacales: los guardianes — el sistema de guardianías heredadas del que ella pasa a formar parte
- Gary del Mundo Nuevo — la gesta desde la que se volvió a 1887 a deshacer el disparo