
No era mágico. Se verificó dos veces. Eso es lo que más miedo da.
Un monito gris de un solo ojo redondo y cola prensil enroscada, sentado en el hombro de la tía. La mano lo puso mirando de frente, con una atención que a una bestia no le corresponde; detrás, la nave arruinada y los escarabajos de fuego haciendo de hogar.
Presentación
Apareció en plena noche del templo del Hielo, en la guardia de la tía Barbarella — que venía de una mala noche de terrores —: un mono chiquito, gris de nieve, de cola prensil, con un solo ojo. Un ojo redondo, atento, que miraba a cada uno el tiempo exacto que se tarda en tomar una medida. Ella lo mimaba y le decía Uni.
A la magia respondió lo peor que se puede responder: nada. No era mágico; se verificó dos veces. Y sin embargo, cuando Dandy quiso espantarlo, pasó lo que no pasa: la ira se le dio vuelta en el brazo como un guante ajeno, y el golpe que nació para el mono terminó buscando a la propia tía. El bicho saltó, giró en el aire con una alegría obscena, esquivó todo lo que había que esquivar — y se fue exactamente hacia donde nadie quería que fuera nada: hacia abajo. Hacia el mismo abajo de la cadena de la Doliente Azul, del aullido, de la escalera.
El archivo clasifica provisoriamente: criatura pequeña, no mágica, de influencia sobre la ira ajena y excelente criterio inmobiliario. Y deja una nota al margen para los que leen despacio: en este archivo, las cosas de un solo ojo que miran mucho suelen estar mirando para alguien.
Vínculos
- Barbarella — el hombro en el que apareció
- Dandy — el brazo que le prestó su ira
- El templo de Ashtar del Hielo — la casa por cuyos sótanos se perdió
- La Doliente Azul — comparten el mismo abajo
Apariciones
- Gesta viva de Sogol, primera jornada — la guardia de la tía; la ira dada vuelta; la fuga hacia abajo.
Casas del ciclo · 👁 🐒 Un mono de un solo ojo que no es mágico, que aparece en la peor guardia de la peor noche, que da vuelta la ira de un envenenador como un guante y que huye — con criterio — hacia el único lugar del templo que todos temen. El archivo no sabe qué es. El archivo sabe que lo van a volver a ver, y que para entonces le gustaría saber qué es. — glosa del Decadiano.