En la Colmena mirar es gratis y casi todo lo demás no.

Los conventillos de ladrillo tiznado trepando por el horizonte que se curva hacia arriba a los dos lados, el asilo enrejado con las ventanas tibias, la cola de la sopa humeando, los chicos jugando bajo un farol. Arriba, flotando sobre el callejón, los rebus luminosos: la ciudad pensando en voz alta mientras nadie la mira.

Presentación

La Colmena es el bajo fondo de Sogol: uno de los seis barrios espejo que la ciudad refundada calcó — y corrigió a su manera — de la vieja Sigil. Acá la corrección fue piadosa a medias: la Colmena de Sogol tiene sopa comunal, tiene asilos, tiene el Gatehouse con sus rejas tibias donde la Cábala Sombría administra la única verdad que reparte gratis — que el cosmos no tiene sentido y que igual hay que comer caliente. Y tiene, como toda colmena, sus celdas: callejones donde se nace, se apuesta, se aprende a leer los rebus de los dabus y a desaparecer cuando patrulla el Harmonium.

El archivo la registra con cariño de origen: de un callejón de la Colmena — el de la sopa de la Leya, el de los cimientos de un templo viejo que alguna vez importó, el del arco que decía todavía no — salieron los cuatro compañeros de la gesta viva: Adriel, Dandy, Lucio y Lem. Doce años de crecer juntos entre el vapor de la olla y las patrullas, aprendiendo la única ley que el barrio enseña sin cobrar: mejor juntos que separados.

Hay en el barrio un local de armado, reparación y refurbish de modrones — cruce discreto con Mecanus y con los planos de arriba — y hay teatros del under del under, donde una vez un actor sin nombre juntó treinta y dos almas. La Colmena no da nada; presta. Y se cobra en historias.

Vínculos

Apariciones

  • Gesta viva de Sogol, primera jornada — el callejón, la sopa, los dabus, la fuga.

Casas del ciclo · 🐝 🍲 Toda ciudad tiene un barrio que hace de verdad lo que los otros hacen de mentira: vivir al día. La Colmena de Sogol heredó de su espejo viejo la miseria y le corrigió el desamparo — sopa, asilo, y callejones donde cuatro chicos aprendieron a leer los pensamientos flotantes de la ciudad. De ahí no se sale: se egresa. Por un arco, generalmente. — glosa del Decadiano.