Presentación

Antes de que Angara fuera un nombre que se dice bajando la voz, era el mundo fértil. Lo que terminó con esa era y dejó en su lugar el desierto de Arxar fue una sola cosa, y la abrió una sola mano: la Grieta.

El que la abrió no era un héroe. El archivo lo recuerda místicamente como Indicopleuste, maestro de oscuridad elemental, y le atribuye una frase lapidaria que ni siquiera era suya —venía de un trago—: di veneno o muere. Lo que hubo debajo del mito fue un aventurero con mala suerte: drogado y robado en un camino, casi convertido en zombi por una escuela de necromancia que lo tomó por espía, enfermo de manipular una piedra de sangre que le viró el alineamiento al mal cuando mató a un compañero, y muerto al fin, sin ceremonia, por una protección puesta en un templo. Ese es el hombre que abrió la Grieta. En el archivo se lo llama también el Indio, y Mr. Jones.

Fue en un templo antiguo, que había pertenecido al héroe de una reina oscura. Adentro había un espejo y una cerradura, y él tenía la llave-amuleto. La metió. El espejo no reflejó: aspiró. Funcionó como una aspiradora cósmica y se tragó a los dioses locales de Angara y, con ellos, al Panteón Solar entero. Un hombre con mala suerte abrió una cerradura y el cielo se fue por el agujero. Lo que quedó fue un mundo sin sus dioses y con la señora cromática libre para reinar sobre la devastación y extender su mano a otros planos, usando gente —al caballero Coyote entre ellos— y avatares. Hizo falta un juicio final para vencerla, y lo dieron dos: Minaya y Soluna.

⚠ El archivo consigna esta historia dentro de la gesta de los Buscadores por una razón que el Narrador dijo en voz alta al contarla: escuchá esto a ver si te suena para lo de ahora. Y suena. Ardis_Vala está construida sobre el territorio de Angara. Los elfos de la roca son de ese linaje. Y la mazmorra tiene, en su centro, una gran grieta: un tajo vertical que atraviesa todos los niveles, con grietas menores por donde a veces entra la luz, y algo primigenio anidando en el fondo. Una montaña mística con algo anidando adentro; un templo antiguo con un espejo que se traga dioses. Es la misma figura dos veces, y nadie en el archivo la resolvió.

Este es un cabo suelto mayor, y el archivo prefiere dejarlo declarado antes que remendarlo. No se sabe si la gran grieta de Arden Vul es la misma Grieta de Angara vista desde otra capa, o su cita, o su hija. No se sabe si el Panteón Solar que el espejo succionó tiene algo que ver con la orden que aquí adora la cicatriz de un sol, ni con los custodios del Ojo del Sol que guardan la biblioteca con luz. No se sabe qué fue de lo tragado. La única fecha que el archivo conserva del juicio pertenece a otro calendario que ninguno de estos mundos usa. Se anota, y se espera.

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