Presentación

De Armagedón el archivo conserva un solo gesto, y alcanza. Hubo un atraco a un banco que salió mal —en Buenos Aires, dice el archivo casi siempre; en Japón, dice alguna vez— y del lado de la ley, o de lo que en Earth-212 hace las veces de la ley, apareció él. Mató a Grant de una patada en la cara. Me rompió la cabeza, dijo la que lo lloró. Murió en una luz, murió en el banco.

Lo demás que se sabe de él es una pregunta, y la pregunta es lo que lo vuelve una entrada y no una anécdota: ¿Armagedón es un héroe? Nadie la contestó. Es una figura pública en un mundo que hizo de sus figuras públicas una policía, una liga y un culto; un mundo donde a los que sostienen el orden se los llama guardianes y salvadores, y donde el atentado que no ocurrió justifica desde hace treinta años todo lo que se hace en su nombre. Un superhéroe llamado Armagedón mató de una patada a un pibe que había robado un banco drogado. Que eso sea o no heroísmo es exactamente el asunto de esta gesta, y el archivo prefiere dejar la pregunta abierta antes que resolverla con una palabra amable. Del duelo que dejó atrás salió, por caminos largos, el gusano que se está comiendo la Luna.

Ver también

  • Rave y Grant — el hermano que mató, y el duelo que ese golpe dejó suelto en el mundo
  • Rant y Rael — los gemelos de la fuente; el archivo cuenta la misma patada con otros nombres
  • Blanqui — el gusano lunar donde terminaron resonando las emociones del muerto
  • Earth-212 — el mundo que llama héroes a los suyos y no se pregunta demasiado