Taylor

«Mi familia está desaparecida, hermano.» — lo primero que Taylor dice de sí mismo, antes que su oficio, antes que su nombre

El sastre armado

En Nesut Biti hay tres cosas que llevan el mismo nombre y están todas en el mismo sitio: un hombre, su casa y la sastrería de sus padres. El hombre es Taylor: sastre y monje, «un tipo joven. Muy bonito», de carisma impresionante y sin embargo «realmente más que callado». Viste una túnica «roja medio violenta». Y encima de la túnica carga lo que ningún artesano de provincia debería cargar: un hacha de dos manos, un staff de madera, una espada «de filos interlock, de bong, de hierro frío», y un arco largo cuyas flechas rematan en puntas extrañas, «un material que tiene unos ídoles». Como sastre es «conocido solamente en las afueras, provincianas» — un nombre de provincia, no de la capital. Como linaje, otra cosa: desciende «de titanes de las tormentas, o de los antiguos señores de las tormentas», lo que lo ata a una capa antigua del mundo y no a la vida de pueblo. En combate no usa el hierro: pelea con el staff y con patadas voladoras. Se dice, además, que se prepara para Nibiru.

La serpiente

Al lado va siempre «una pequeña serpiente chiquitita» que se mete en la tierra. No es mascota. Le salen un par de alas; en otra situación —«más de Arkela»— aparece con tentáculos en la cabeza: «pues es una medusa». Porta armamento propio: carcaj con arco compuesto, una daga mágica y un glaive, «un arma de mano larga, extremadamente larga, que hasta a ella, aunque es grande, le cuesta usarla, pero la punta de esa lanza está siempre con un humo alrededor». Parados juntos, «tipo el monje y su serpiente al lado», entre las llamas parece que habla solo.

Taylor & Co

La sastrería es de Ramadán y Cornelia, sus padres. Él, el del látigo, con «similaridades» de aspecto con el hijo; ella, «con el rodete bien puesto, los anteojitos» — y quede advertido el que la visite: «hace un poco de frío al lado de tu madre». El trabajo se firma a medida —«traje hecho a medida de Taylor & Co.»— y la calidad está probada: «tus trajes han demostrado ser muy bien hechos». Un encargo puede costar mil novecientas monedas.

El edificio de la Taylor Company es «un log de tres pisos con la entrada», y ordena el oficio en vertical y en grado de secreto: «un piso de recensión, un hall, un lugar de trabajo y la tela, y un sótano para reuniones secretas». Recepción pública arriba, producción en el medio, conspiración abajo. Qué se reúne en ese sótano, y si Taylor baja, nadie lo ha dejado dicho.

La casa

La vivienda es aparte: «una casa normal», de planta treinta por veinte, con salida atrás y una cocina de «ventana con rejas porque había mal hecho pero no había rompido nunca» — una casa que ya fue forzada alguna vez y quedó blindada por precaución. Para la compañía que anduvo con Taylor, esa casa fue punto fijo del mapa: ahí se vuelve a descansar, ahí se estudia lo recuperado de lo de abajo, y ahí hay que saber pelear cuando toca defenderla. Cuando la casa de Taylor cae en riesgo, cae el punto de apoyo de toda la banda.

Los padres

Sus padres trabajaban para el templo, y su ausencia es el drama que Taylor declara antes que cualquier otra cosa. Pero las versiones no cierran en una sola: él dice «mi familia está desaparecida»; se cuenta también que «cuando finalmente vuelve encuentra que sus padres no están»; y sin embargo padre y madre aparecen después vivos y presentes en un calabozo, y queda dicho: «yo pensaba que estaban secuestrados». ¿Desaparecidos, secuestrados, retenidos por el templo? Las voces del archivo sostienen las tres cosas sin elegir; este cronista las deja en fila, como los trajes en la percha. Que la Taylor Company tenga sótano de reuniones secretas y que sus dueños hayan servido a un templo ata la sastrería con el poder templario — pero cómo se anuda ese hilo, los registros no alcanzan a afirmarlo.

Advertencias del baqueano

Acá conviene pisar el freno. Nadie ha explicado por qué un sastre de provincia porta hacha de dos manos, espada de hierro frío y flechas de puntas mágicas: el arsenal está, el origen no. Tampoco está dicho qué es «Arkela», la situación en que la serpiente se vuelve medusa, ni si esa mutación es voluntaria — y de quién. Las medidas quedan sin vara: treinta por veinte la casa, nueve pies la ropa de la madre, y que cada uno mida con lo que tenga. Queda abierta la cuestión de si «Es Ut Viti», como también se oye decir, es la misma Nesut Biti o un lugar distinto. Y la más honda: qué relación guarda el oficio de la aguja con la orden monástica y con el linaje de las tormentas. El archivo no lo establece, y este cronista no lo va a coser por su cuenta.

Véase además: Nesut Biti · Nibiru


▣ CITADO — entrada trazable al archivo: cada afirmación proviene de un registro con referencia. Donde el archivo calla, la entrada lo declara — LAGUNA — en lugar de completarlo.