
Presentación
Barba afilada, lentes negros en plena noche, un gorro. Llegó a Gary a fines del invierno de 1987 montando una Harley que sonaba distinto a todas las demás, y en un par de meses hizo lo que nadie había hecho en la ciudad acerera: mató a los líderes de las dos pandillas grandes del oeste y se quedó con las dos fusionadas en una sola jauría, The Dogs. No lo movía el territorio: lo movía un polvo nuevo que entraba por los docks del lago Michigan, «la Ferrari de las drogas», y que quería ver corriendo entre los adolescentes del colegio.
A veces enganchaba un sidecar a la Harley, y en el sidecar iba Ratita: una cosa chiquita, fétida y maldita, gobelinoide, que no era ningún animal de este mundo. Esa mascota es el primer dato del archivo sobre lo que Rat Killer arrastraba consigo. El segundo lo dio el compañero que ve lo que los demás no ven, la noche de la cacería entre los pinos: mirando a los Dogs desde el interior de una tienda de maniquíes, los vio a todos con la calavera puesta, como las muertes que ya había visto. ¿Son máscaras o no son máscaras? La humanidad es una máscara. Esa noche los Dogs se habían puesto las suyas.
Cayó del techo podrido de esa tienda arrastrando una bañera entera, se incorporó entre la polvareda como si pudiera verlos de alguna manera extraña, sacó un cuchillo enorme —tipo Rambo— y sonrió: «Mirá los amigos que tenías». Llevaba una calavera puesta; el archivo no consigue decidir si era una máscara. De ese enfrentamiento no volvió: los compañeros lo decapitaron —así lo dice después la memoria de la gesta— y se quedaron con la droga, y esa deuda encendió la guerra con los Dogs y, detrás de los Dogs, con la red arácnida de Aunt Nancy. Uno de ellos vendió su moto por mil dólares.
Ver también
- The Dogs — la banda fusionada que hizo suya matando a los dos líderes anteriores
- Swamp Lagoons — una de las dos pandillas de origen de los Dogs
- Aunt Nancy — la matriarca arácnida bajo cuya sombra operaba la banda
- Chantal — la chicana que hacía de puente entre los Dogs y la calle de Gary
- Gary, Indiana — la ciudad vaciada donde una pandilla podía fusionarse a cuchillo en dos meses