
De pie sobre la serpiente, con la maza en alto: el héroe siempre sobre la bestia.
El vencedor de Tiamat; el héroe siempre sobre la bestia.
El que gana la primera guerra. A los primeros dragones los llamaban los Mushushu, y solo alguien de la talla de Gilgamesh —o Marduk en cuanto dios— logró dominarlos: el héroe siempre sobre la bestia. En la visión del glifo del Ayón, la imagen que aparece es esa: Marduk —o Gilgamesh, según se lo mire— enfrentando a la tempestad.
Su lugar en la teogonía que se cuenta en la mesa es curioso y vale anotarlo: entre los dioses entonces menores está El Lil, que en algunas versiones se llama Marduk — el nombre viaja entre figuras.
Y es creador: el cuaderno lo nombra «Marduk, creator of the World» en el mismo bloque en que se imagina Esagila, la ciudad ucrónica, construida desde Eridu-Babilonia.
De su versión paralela —la que lleva un visor de cuatro ojos en el instante de decapitar a Tiamat— se ocupa otra ficha.
Vínculos
- Vala Terra Cristalis — la época que repite su combate.
- Tiamat — a la que vence.
- Marduk paralelo — la versión del visor de cuatro ojos.
- Gilgamesh — el que hace lo mismo del lado de los hombres.
- Enuma Elish — el texto donde está escrito.
En el papel
C69 p14 — «Empiezo a imaginar Esagila, la ciudad Ucrónica. La voy construyendo desde Eridu-Babilonia […] (Marduk, creator of the World)», junto a la anotación de las «10 Gods Meetings».
[R] — Capa asertórica de mesa. Entidad de VALA TERRA CRISTALIS minada del cruce entre la crónica jugada y el cuaderno C69. Pendiente de cotejo con el cuaderno físico.