Presentación

Lo que queda cuando todo lo demás retrocede. La Nada es encarnada por el Erebo: fue ella la que ofreció a los elfos del Bosque de los Álamos Negros la posibilidad de no arredrarse ante la creciente humanidad, envenenando su hogar y sus almas con la esencia de la Sombra. A medida que la Sombra avanza, los altos álamos se extienden “entre el vacío de lo que queda”. De ella descienden instrumentos como la Vara de la Nada y lugares como los Pilares de la Nada.