
Presentación
Rol: Guardianes de bóvedas de seguridad mágicas, seres extraplanares.
Primera aparición: En la negociación de reliquias tras el robo del Temple.
Descripción física: Seres de escala gigante, provenientes de plano diferente. Características inhumanas: “dedos que cuentan raro” (posible referencia a anatomía no-euclidiana o base numérica diferente).
Características mágicas:
- Dominio de magia especial (“tipo de magia que hasta nosotros preciamos y respetamos”)
- Construcción de bóvedas replicantes (7 bóvedas con 8 Portales cada una)
- Protección con ilusión y distancia mágica (Rosa de los vientos)
- Guardias internos (“celadones” — entidad desconocida)
- Acceso restringido por protocolo
Lenguaje: “Comprenda que estaríamos dando reliquias de nuestra fe por supuesto serían objetos desde nuestro mismísimo Dios”
Alineación: Neutral a positivo. Proponen servicios de seguridad sin aparente agenda política. Hugo de Payns acepta sus términos sin sospecha.
Ubicación de bóvedas: Desconocida (plano alternativo de Ur).
Estado tras la negociación: Guardianes de las reliquias del Temple (astilla de Veracruz, fragmento de madera con pentáculo, libro azul, huevo infernal, etc.).
Los filisteos azules
Las crónicas templarias los llaman los filisteos azules: gigantes banqueros de los que se cuenta que descienden de quienes manejaron el comercio de Tiro —la ciudad en la isla, de velas púrpura— y que han comerciado por el Mediterráneo durante tres mil años. Son «filisteos como Goliat pero más cálidos y precisos», de túnicas blancas, escoltados por guardias de cimitarras enormes; hay algo impostado en su arcaísmo, porque responden a la coherencia de otro mundo, el Ur capital. Cuando gesticulan los dedos no dan el número correcto: cuentan raro, pueden contar de más. Su orgullo es una frase: «No somos una casa de empeños; jamás rompemos un contrato.» Si el deudor no paga, no pierde la propiedad: los filisteos toman el usufructo hasta que redima la deuda. Ofrecen bóvedas en lugares que sólo conoce quien sabe buscarlos —las minas del rey Salomón, la Abisinia de la reina de Saba, la Atlántida, islas apenas habitadas— y, para quien pide el máximo, el protocolo supremo: siete bóvedas replicantes con ocho portales, guardianes internos y mastodontes que son bóvedas con piernas.
El archivo anota, sin soldar, las rimas: los Mercane, gigantes de piel zafiro, banqueros del multiverso que callan «como Suiza» y custodian la bóveda U-571; el Banco_Boreal, que arregla con ellos seguros de muerte y porcentajes; y la aritmética de los dedos, que el cómic de los Templarios sigue con lupa hasta la mano de seis dedos. Gigantes que prestan a reinos y cobran en usufructo: donde hay una guerra larga, conviene preguntarse quién la financia.
Vínculos
- Las bóvedas de Ur · Las bóvedas replicantes — su producto
- Celadones — sus guardianes internos
- Union, la ciudad Mercane · Neutralidad bancaria — los parientes zafiro y su doctrina
- La bóveda U-571 — «el hexágono que falta en los registros»
- El Banco Boreal — socio terrestre de los banqueros planares
- Templarios_del_Tiempo — sus primeros clientes conocidos
- El sello de los seis dedos — la cifra con la que rima su cuenta
Ver también
- Lenguaje
- Alineación